sábado, 25 de abril de 2015

¡Que se te note!




¡Hola amigas! De nuevo estoy por aquí, con muchas ganas de seguir escribiendo.
Esta vez quiero comentarles de un tema que Dios ha puesto en mi corazón. ¿No sé a cuantas de ustedes han escuchado, cuando alguien en un lugar público, habla mal de algún hermano o hermana en la fe?
No sé si alguna vez has pensado y analizado la importancia y más que importancia, la responsabilidad tan grande que nosotras como hijas de Dios tenemos; de ser  ejemplo de mujeres integras, y de que el precioso Espíritu Santo de verdad mora en nosotras; cuando entregamos nuestra vida a Jesús, veamos:

1 Corintios 3:16
¿No sabéis que sois templo de Dios,  y que el Espíritu de Dios mora en vosotros?

Sea donde sea que nosotras nos desenvolvemos, se nos debe notar que somos hijas de Dios y por tanto que el precioso Espíritu Santo, vive en nosotras. En el barrio, el trabajo, la familia, con las amigas, cuando vamos de compras al supermercado, a la pulpería, a la escuela de los niños, la Universidad, a todos los lugares que vallamos y frecuentamos, ojo, hasta en nuestra propia casa debemos ser ejemplo para los demás, no basta con decir que somos cristianas e hijas del Rey de Reyes…Debemos siempre actuar como sus hijas, y que se nos note que lo somos.
Y tal vez te preguntarás- ¿cómo hago para que se me note?- Pues solo hay una forma, debemos pasar tiempo en su presencia, buscando su rostro en oración.
Y cuando hagamos esto todo en nosotras va a cambiar, el vivir una relación con nuestro Señor se comenzará a notar, así como les pasó a muchos hombres y mujeres en la Biblia, así va a pasarnos a nosotras, mira lo que le pasó a Moisés:

Éxodo 34:29
“Y aconteció que descendiendo Moisés del monte Sinaí con las dos tablas del testimonio en su mano,  al descender del monte,  no sabía Moisés que la piel de su rostro resplandecía,  después que hubo hablado con Dios.”

A Moisés la piel de su rostro resplandecía al tener un encuentro tan íntimo con el Señor, se imaginan que cosa más sobrenatural, dice la Palabra que cuando Moisés bajó del monte, todos los que lo vieron lo notaron.
¿Saben lo que esto significa?
¿Quién que esté frente a la Gloria de Dios puede seguir siendo la misma persona?
Cuando nos determinemos a buscar el rostro del Señor en oración, cuando comencemos a pasar tiempo en su presencia realmente nuestra vida comenzará a cambiar, y el cambio será en toda nuestra vida, tanto en lo espiritual como en lo natural. ¿Nunca has conocido personas que es una delicia pasar a su lado, que cuando hablan, uno desea no parar de escucharlas? ¿Qué muchas veces la gente dice, no sé qué será lo que tiene, pero me gusta mucho hablar con ellas? Pues eso diferente que tienen algunas personas, es la presencia de Dios en sus vidas, se imaginan que maravilla.
Y saben amigas al pasar cada vez más tiempo en la presencia de Dios, al decirle al Señor, que nos cambie, que le entregamos nuestra vida a Él, para que quite de nosotras lo que a Él le estorbe, para que haga su obra en nosotras, para poder así llegar a cumplir el propósito de Dios en nuestra vida. Él, entonces comenzará a hacerlo. Tal vez al principio poco a poco, pero lo importante es que nos disponemos para que lo haga. El Señor no miente y su palabra es verdad, y sus promesas son para nosotras.

Filipenses 1:6
“Estando persuadido de esto,  que el que comenzó en vosotros la buena obra,  la perfeccionará hasta el día de Jesucristo.”

No hay receta mágica mis queridas amigas, pero si hay una forma y es comenzar a dedicarle tiempo a Él, a nuestro Señor, eso sí con un corazón dispuesto. Al inicio no es fácil, nuestra carne, nuestra humanidad no querrá, pero debemos esforzarnos, y sólo entonces comienza el cambio…comenzará a notarse el cambio que nuestro Salvador irá haciendo en cada una.
Yo las animo a buscarlo cada vez más, yo sé que muchas lo hacen, pero tal vez no el tiempo necesario, o tal vez no la forma que el Eterno quiere. ¿Y saben? estoy segura que pronto tu rostro comenzará a cambiar. Muy pronto se te va a notar que Jesús vive en ti, y serás ejemplo para muchas otras que necesitan un cambio en su vida. ¡Las bendigo!


Oración: Espíritu Santo te pido Señor que vengas sobre cada una de las mujeres que leen este artículo, pon la decisión en cada una de hacer un cambio en su vida, y que se dispongan para que ese cambio se notorio, y que  las personas que están a su alrededor lo noten, ven Espíritu Santo poniendo el deseo, el anhelo de que te busquen cada día más. ¡Todo esto te lo pido en el poderoso nombre de Cristo Jesús! Amén. 

Alabanza: La Gloria de Dios https://www.youtube.com/watch?v=LRsgqFu5c1o

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