domingo, 16 de abril de 2017

No te rindas



Hace mucho que no ves solución a tus problemas, las circunstancias que te has rodeado en los últimos días o semanas han provocado que te sientas sin fuerzas y derrotada.

Parece que ahora sí no hay más razón para seguir, ves como todo está en contra tuya y por más que intercedes y oras no hay ni una milésima muestra que algo cambiará.

Pareciera que te encuentras sola frente a todo, como que si por un momento estuvieras desnuda sin protección en una guerra que no para.

Al sentir todo esto, es cuando llega a tu mente la idea de "rendirte", de dejar todo botado, de tirar todo por la borda, de renunciar.

Pero dentro de ti misma sabes muy bien que esa es la peor decisión que puedes tomar, el precioso Espíritu Santo que está dentro de ti trata de redargüirte, de hacerte ver el error en que caerías al tomar esa decisión, sin embargo, también vienen voces a tu mente que  te hacen pensar que todo está mal en tu vida, que aunque te esfuerzas, casi nada cambia, que no ves llegar lo que tanto esperas, a veces hasta sientes que el Señor no te escucha...

Pero sabes amada hermana y amiga...esas voces no vienen del Señor,  él  jamás te diría nada negativo, al contrario, él solo tiene palabras de amor, de ánimo, para que no te dejes vencer, porque él siempre está contigo, no por lo buena que seas o lo perfecta que puedas ser, sino porque te ama con amor eterno y eso jamás cambiará.

El Señor quiere que sepas que es por su amor, que es por su gracia, que él quiere darte la fuerza para que sigas adelante, él quiere mostrarte como de su mano puedes hacer proezas...porque no eres tú sino él en ti.

Pero no es hasta que comprendas que fuera de él nada podrás hacer nada, que debes de rendirte completamente ante Él y decirle: ¡Señor ya no puedo más! ¡Señor ayúdame! Y Él que es misericordioso, no te dejará sola, Él está deseando que tú le clames, le pidas ayuda, y su respuesta está a una oración de distancia.

Cuando tú le dices: ¡Ya no puedo más! algo en el ámbito espiritual cambia, se activa, y algo en los aires se comienza a mover...el Señor sabe cual es tu límite, y por esa razón estará a tu lado ayudándote, cuando de corazón y con toda sinceridad se lo pides.

La palabra del Señor siempre es una espada de dos filos, y siempre que yo les escribo una Palabra la primera que sale bendecida soy yo misma...

Por eso amadas, rendirnos no es una solución, no escuchemos cuando el enemigo trae esos pensamientos a nuestra mente, el rendirnos siempre será el inicio de algo mucho peor...el Señor hoy quiere recordarnos, que nunca hemos estado solas, y que nunca lo estaremos, que su amor por nosotras sus hijas, es una amor eterno y que cada día Él anhela que lo sigamos intentando, que sigamos avanzando. El Señor quiere terminar la obra que un día comenzó en ti y en mí.

Así que: ¡vamos! 
¡No podemos rendirnos ahora!, ¡Luchemos una vez más!
No ha sido fácil, pero hoy podemos decir: ¡hasta aquí nos ha ayudado el Señor!

Después Samuel tomó una piedra, la colocó entre Mizpa y Sen, y la llamó Ebenezer, "El Señor no ha dejado de ayudarnos."1Samuel 7:12 NVI

Me gustaría leer tus comentarios, y que compartas este mensaje en las redes sociales. Muchas personas están necesitando una palabra de aliento...

Dios las continúe bendiciendo amadas mujeres de Fe.

Con cariño.

Ligia Esquivel V.





jueves, 6 de abril de 2017

Llamadas a creer



Cada vez que afrontamos un proceso difícil, como humanas que somos, creemos que nunca vamos a salir de ahí.

Algunas veces nos sentimos tan desmotivadas, que aunque queremos levantarnos y continuar, nuestras fuerzas nos fallan...

Y es que al sentirnos así, no vemos las cosas de una manera objetiva...más bien vemos todo de una forma distorsionada, y esto hace que nos volvamos negativas sin darnos cuenta.

Y es que somos el resultado de lo que pensamos. De ahí la importancia de revisar a diario nuestros pensamientos y actitudes.

Como hijas de Dios somos llamadas a creer en nuestro Padre, de creer que todo lo escrito en su Palabra es para nuestra vida.

Al entender esta verdad, decidimos creer que sus promesas son para nuestra vida.

Pero me dirás ¿cómo hago para saber cuales son las promesas que Dios tiene para mí?

Muy fácil hermana, estudiando y meditando la Palabra de Dios a diario...

Es solamente ahí donde comienza a crecer nuestra fe, es ahí donde comenzamos a ir conociendo más profundamente a nuestro amado Padre...

Cuando el precioso Espíritu Santo va revelando a nuestra vida, a nuestro entendimiento cada promesa, es donde comenzaremos a ir atesorando cada una de ellas y CREYENDO que Dios las cumplirá a su tiempo en nuestra vida!!!

Con cada una de esa promesas es que debemos comenzar a cambiar nuestros pensamientos...

Debemos tomar cada promesa, creerla, meditarla, pedirle al Espíritu Santo que nos sea revelada directamente en nuestro corazón y no solamente creerla sino también, declararla creyendo que pronto la veremos cumplida...

Al ocurrir esto, es que comenzamos a confiar tanto en nuestro Amado Padre que no nos importa nada de lo que está pasando a nuestro alrededor, porque sabemos que Él y solo Él tiene el control de toda nuestra vida...y que la última palabra la tiene nuestro Señor!!!

Por eso mis amadas si hoy sientes que estás pasando un proceso difícil, te sientes sin fuerzas y ves tan lejano el poder creer que el Señor va a levantarte y ayudarte a pasar esta prueba. Determínate a confiar en Él...aférrate a sus promesas, el Señor nunca dejará en el suelo a ninguna de sus amadas hijas!!!


Job 19:25-26
"Yo sé que mi redentor vive,y que al final triunfará sobre la muerte. 

Y cuando mi piel haya sido destruida,todavía veré a Dios con mis propios ojos."

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Dios las continúe bendiciendo amadas mujeres de Fe.

Con cariño.

Ligia Esquivel V.





miércoles, 8 de febrero de 2017

Sé fuerte y valiente



Josue 1:9
"Sé fuerte y valiente. No tengas miedo ni te desanimes porque el Señor tu Dios estará contigo donde quiera que vayas."

Cuando Dios me dio esta Palabra, fue en un momento muy difícil de mi vida, esta pasando un proceso muy duro y me sentía sola, sin fuerzas, había perdido las esperanzas y creía que nunca iba a salir de ese proceso.

Nunca voy a olvidar ese día. Dios no me dijo que me iba a sacar o quitar esa prueba, lo que me dijo fue que fuera fuerte y valiente y que ahí estaría Él conmigo.

Lloré mucho, pues como humana no quería vivir ese proceso, pero decidí aferrarme a esta promesa que mi Señor me hacía...Ese año fue un año muy difícil, en muchas áreas, pero saben amadas hermanas, mi Señor hasta el día de hoy ha sido fiel, ha estado conmigo cada segundo, cada minuto, cada día, cada mes...he podido ver su mano poderosa dándome aliento, dándome fuerza.

El día de hoy sigo haciendo mía esta promesa. Ya hace un tiempo que ese proceso quedó atrás, y hoy quiero dar testimonio de la fidelidad de mi Padre Celestial. Amadas si Él lo ha hecho conmigo, ¡que no hará contigo! 

Lo que estás pasando aún cuando es duro, y no lo entiendas, Dios te dice hoy "ESTOY CONTIGO, SÉ FUERTE Y VALIENTE".

Así que amada, llenate de fuerza, decide creer que Dios está y estará contigo cada minuto, y que muy pronto, todo esto será para testimonio de como el Señor se glorificó en tu vida.

Adelante amadas, no se detengan, avancen, nuestro Amado Señor está con nosotras...

Las bendigo mujeres de Fe!!!




jueves, 26 de enero de 2017

Llamadas a Interceder



Con frecuencia usamos la palabra intercesión como sinónimo de oración. En las conversaciones comunes y corrientes es aceptable, pero no cuando las usamos técnicamente.

La oración, en sentido general, significa hablarle a Dios. Es conversar con Dios...y es la mejor manera de cultivar una relación con nuestro amado Señor.

La intercesión es  una forma especial de  oración  es llegar delante de Dios a favor de otro. Toda intercesión es una oración, pero no toda oración es una intercesión.

El Señor nos dice a través del profeta Ezequiel:

“Yo he buscado entre ellos a alguien que los defienda; alguien que se ponga entre ellos y yo, y que los proteja como una muralla; alguien que me ruegue por ellos para que no los destruya. Pero no he encontrado a nadie.” 
(Ezequiel 22:30).


Dios está llamando a cada una de nosotras sus hijas, que tengamos amor y fe, que comencemos a interceder por las almas, por las familias, por las ciudades y las naciones. Que nos coloquemos entre ellos y Dios clamando por ellos, rogando por ellos. Que tengamos un corazón sensible lleno de amor y de generosidad, un corazón de guerrera, sabiendo que en esta lucha no estamos solas, el precioso Espíritu Santo está con nosotras ayudándonos poderosamente.

“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.” 
Romanos 8:26-27

Interceder es el mayor acto de amor hacia un ser querido, es ponernos en oración constante por nuestra familia, nuestros amigos, nuestros vecinos, nuestros compañeros…es clamar a Dios por ellos…suplicar por ellos para que Dios los bendiga, los ilumine, los guíe y los guarde del todo mal…

Cuando intercedemos nos ponemos delante de nuestro Señor a  favor de una persona, familia, iglesia, comunidad y/o nación:
-En primer lugar, para que el juicio de Dios no se manifieste contra ellos.
-En segundo lugar, para que se arrepientan de sus malos caminos.
-En tercer lugar, para que se haga la voluntad de Dios en ellos.

Dios ha puesto en mi corazón una carga muy grande para comenzar aquí en el blog y en la página del Facebook un día a la semana dedicado a la intercesión…cada viernes estaremos clamando a nuestro Señor por áreas específicas, áreas que él ha puesto en mi corazón para ir clamando he intercediendo…

Algunas de estas áreas serán: la familia, los matrimonios, los hijos, proyectos, finanzas, entre muchas otras…Lo comenzaremos el próximo viernes tres de Febrero y estaremos clamando todo el día…Este tiempo será de muchísima bendición para cada una de nosotras amadas hermanas que se unan a nosotros en este tiempo poderoso.

Amadas hermanas si quieren ver un cambio radical en nuestra familia, matrimonios, hijos, en nuestro barrio, en nuestro pueblo y nuestro país, solo lo podremos ver intercediendo y clamando por ellos…

Nuestras oraciones constantes de intercesión traerán grandes bendiciones y también pueden traer la lluvia de Dios, el avivamiento a cada uno de nuestros países, transformándolos radicalmente…

Estos días estaré dando las directrices que seguiremos en este tiempo de clamor e intercesión…
Amadas hermanas si quieres participar, me gustaría mucho que me escribieran por mensaje privado para estar orando por ustedes y por sus necesidades de oración…

Declaro que durante este tiempo la mano de Dios estará a favor de nosotras sus hijas, que seremos muchas las que estaremos presentándonos delante de nuestro Abba para clamar por personas y situaciones especificas, y que a partir de este tiempo de intercesión y clamor veremos cambios radicales en nuestra familia, en nuestra iglesia, nuestro barrio y nuestra nación, que seremos muchas las guerreras que nos levantaremos de la mano del precioso Espíritu Santo, y grandes victorias están por suceder.

¡Adelante mis amadas hermanas, no dejemos de avanzar en Cristo Jesús!

Te invito a dejar tu comentario y a seguirnos en Facebook.


Con mucho cariño.


sábado, 7 de enero de 2017

Tomando posición de mi tierra



Hola mis amadas hermanas y amigas, al iniciar este año, el Señor ha inquietado mi corazón sobre la tierra (bendiciones) que él tiene para nosotras en este año.

Deuteronomio 26:9
“Nos trajo a este lugar, y nos dio esta tierra, donde abundan la leche y la miel.”

El Señor no nos trajo hasta aquí para dejarnos solas, para que en un momento de dificultad, de angustia, de temor, nos volvamos hacia atrás, y que nos regresemos a todo lo que dejamos atrás; a todo a lo que hasta podamos haber superado. ¡No! Nuestro Dios es un Dios de procesos, y nos hace pasar por estos procesos para formarnos y moldearnos para así cumplir el propósito, para el cual nos creó. Lo que pasa es que muchas veces estos procesos son más largos o más difíciles unos que otros, pero aun así Él siempre está y estará a nuestro lado, fortaleciéndonos y alentándonos.

Filipenses 3:13
“Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.”

Sabes amada a pesar de todo lo que hayas podido pasar hasta este momento, el Señor también quiere bendecirte y darte lo que hace mucho tiempo has estado pidiéndole en oración…Lo que pasa es que quiere que pelees y conquistes eso que Él te quiere dar.

Él podría darnos todo lo que tiene determinado darnos, sin que nosotras tuviéramos que mover un dedo, pero al hacerlo no seríamos agradecidas, o no le daríamos el valor verdadero que tiene lo que Él quiere darnos. Analicemos un instante, ¿qué pasa cuando quieres mucho algo específico y duras mucho tiempo en conseguirlo? O ¿Cuando tienes que trabajar por eso que deseas? Muy fácil, cuando lo logras o lo alcanzas, lo valoras tanto que lo cuidas y lo estimas.

Dios también quiere que al pelear por lo nuestro, podamos confiar en Él y que también podamos conocerlo más profundamente, y esto solo lo logramos con una vida de oración constante.  Al hacerlo podremos acrecentar nuestra fe para vencer todo gigante que quiera hacernos frente y así poder alcanzar lo que el Señor nos ha prometido.

Siempre que nuestro Padre quiera darnos alguna bendición vamos a tener que luchar por alcanzarla, pues el enemigo no va a dejarnos el camino fácil…recordemos que el vino para robar, matar y destruir.

Amadas hermanas no se cual el la tierra que el Señor te quiere entregar en este año dos mil diecisiete, puede ser, familia, hijos, matrimonio, estudios, trabajo, un auto, un negocio, tu casa propia, tu salud, tu ministerio, tu iglesia. Solo ustedes sabrán cual es esa tierra, pero debes pelear por alcanzarla y conquistarla.

Tal vez se pregunten… ¿cómo hacer para lograrlo? Pues amadas, a la forma que lo han hecho tantos y hombres y mujeres de Dios en la Biblia,  con fe, con oración, con guerra espiritual, con ayuno, también con un muy buen testimonio, trabajando mucho, ahorrando uy no sé, son tantas las maneras, pero a cada una de ustedes el precioso Espíritu Santo les dará las estrategias para poder alcanzar todo lo que Él quiere que alcancen.

Josué 1:11
«Id por todo el campamento y decidle al pueblo que prepare provisiones, porque dentro de tres días cruzará el río Jordán para tomar posesión del territorio que Dios el Señor le da como herencia.»

Hoy hermanas quiero alentarlas a que continúen, que peleen, que no se acobarden, que se paren en la brecha, que activen la fe para creer, que aunque ante los ojos humanos se crea que no se puede, ustedes se determinen a creer, que no importa cómo, pero que el Señor moverá su mano para lograrlo y alcanzarlo, que al terminar este año puedan conquistar y poseer esta amada tierra. No les voy a mentir amadas, pueden encontrar mucha oposición, muchos gigantes, o dificultades, pero más grande que todo eso que se pueda levantar está Nuestro Señor, el Señor de los ejércitos, el poderoso en batalla, nuestro Padre, nuestro Rey, no estamos solas…

Prepárense a vencer!

Dios las bendiga amadas mujeres de Fe.

Con cariño...