jueves, 26 de enero de 2017

Llamadas a Interceder



Con frecuencia usamos la palabra intercesión como sinónimo de oración. En las conversaciones comunes y corrientes es aceptable, pero no cuando las usamos técnicamente.

La oración, en sentido general, significa hablarle a Dios. Es conversar con Dios...y es la mejor manera de cultivar una relación con nuestro amado Señor.

La intercesión es  una forma especial de  oración  es llegar delante de Dios a favor de otro. Toda intercesión es una oración, pero no toda oración es una intercesión.

El Señor nos dice a través del profeta Ezequiel:

“Yo he buscado entre ellos a alguien que los defienda; alguien que se ponga entre ellos y yo, y que los proteja como una muralla; alguien que me ruegue por ellos para que no los destruya. Pero no he encontrado a nadie.” 
(Ezequiel 22:30).


Dios está llamando a cada una de nosotras sus hijas, que tengamos amor y fe, que comencemos a interceder por las almas, por las familias, por las ciudades y las naciones. Que nos coloquemos entre ellos y Dios clamando por ellos, rogando por ellos. Que tengamos un corazón sensible lleno de amor y de generosidad, un corazón de guerrera, sabiendo que en esta lucha no estamos solas, el precioso Espíritu Santo está con nosotras ayudándonos poderosamente.

“Y de igual manera el Espíritu nos ayuda en nuestra debilidad; pues qué hemos de pedir como conviene, no lo sabemos, pero el Espíritu mismo intercede por nosotros con gemidos indecibles. Mas el que escudriña los corazones sabe cuál es la intención del Espíritu, porque conforme a la voluntad de Dios intercede por los santos.” 
Romanos 8:26-27

Interceder es el mayor acto de amor hacia un ser querido, es ponernos en oración constante por nuestra familia, nuestros amigos, nuestros vecinos, nuestros compañeros…es clamar a Dios por ellos…suplicar por ellos para que Dios los bendiga, los ilumine, los guíe y los guarde del todo mal…

Cuando intercedemos nos ponemos delante de nuestro Señor a  favor de una persona, familia, iglesia, comunidad y/o nación:
-En primer lugar, para que el juicio de Dios no se manifieste contra ellos.
-En segundo lugar, para que se arrepientan de sus malos caminos.
-En tercer lugar, para que se haga la voluntad de Dios en ellos.

Dios ha puesto en mi corazón una carga muy grande para comenzar aquí en el blog y en la página del Facebook un día a la semana dedicado a la intercesión…cada viernes estaremos clamando a nuestro Señor por áreas específicas, áreas que él ha puesto en mi corazón para ir clamando he intercediendo…

Algunas de estas áreas serán: la familia, los matrimonios, los hijos, proyectos, finanzas, entre muchas otras…Lo comenzaremos el próximo viernes tres de Febrero y estaremos clamando todo el día…Este tiempo será de muchísima bendición para cada una de nosotras amadas hermanas que se unan a nosotros en este tiempo poderoso.

Amadas hermanas si quieren ver un cambio radical en nuestra familia, matrimonios, hijos, en nuestro barrio, en nuestro pueblo y nuestro país, solo lo podremos ver intercediendo y clamando por ellos…

Nuestras oraciones constantes de intercesión traerán grandes bendiciones y también pueden traer la lluvia de Dios, el avivamiento a cada uno de nuestros países, transformándolos radicalmente…

Estos días estaré dando las directrices que seguiremos en este tiempo de clamor e intercesión…
Amadas hermanas si quieres participar, me gustaría mucho que me escribieran por mensaje privado para estar orando por ustedes y por sus necesidades de oración…

Declaro que durante este tiempo la mano de Dios estará a favor de nosotras sus hijas, que seremos muchas las que estaremos presentándonos delante de nuestro Abba para clamar por personas y situaciones especificas, y que a partir de este tiempo de intercesión y clamor veremos cambios radicales en nuestra familia, en nuestra iglesia, nuestro barrio y nuestra nación, que seremos muchas las guerreras que nos levantaremos de la mano del precioso Espíritu Santo, y grandes victorias están por suceder.

¡Adelante mis amadas hermanas, no dejemos de avanzar en Cristo Jesús!

Te invito a dejar tu comentario y a seguirnos en Facebook.


Con mucho cariño.


sábado, 7 de enero de 2017

Tomando posición de mi tierra



Hola mis amadas hermanas y amigas, al iniciar este año, el Señor ha inquietado mi corazón sobre la tierra (bendiciones) que él tiene para nosotras en este año.

Deuteronomio 26:9
“Nos trajo a este lugar, y nos dio esta tierra, donde abundan la leche y la miel.”

El Señor no nos trajo hasta aquí para dejarnos solas, para que en un momento de dificultad, de angustia, de temor, nos volvamos hacia atrás, y que nos regresemos a todo lo que dejamos atrás; a todo a lo que hasta podamos haber superado. ¡No! Nuestro Dios es un Dios de procesos, y nos hace pasar por estos procesos para formarnos y moldearnos para así cumplir el propósito, para el cual nos creó. Lo que pasa es que muchas veces estos procesos son más largos o más difíciles unos que otros, pero aun así Él siempre está y estará a nuestro lado, fortaleciéndonos y alentándonos.

Filipenses 3:13
“Hermanos, no pienso que yo mismo lo haya logrado ya. Más bien, una cosa hago: olvidando lo que queda atrás y esforzándome por alcanzar lo que está delante, sigo avanzando hacia la meta para ganar el premio que Dios ofrece mediante su llamamiento celestial en Cristo Jesús.”

Sabes amada a pesar de todo lo que hayas podido pasar hasta este momento, el Señor también quiere bendecirte y darte lo que hace mucho tiempo has estado pidiéndole en oración…Lo que pasa es que quiere que pelees y conquistes eso que Él te quiere dar.

Él podría darnos todo lo que tiene determinado darnos, sin que nosotras tuviéramos que mover un dedo, pero al hacerlo no seríamos agradecidas, o no le daríamos el valor verdadero que tiene lo que Él quiere darnos. Analicemos un instante, ¿qué pasa cuando quieres mucho algo específico y duras mucho tiempo en conseguirlo? O ¿Cuando tienes que trabajar por eso que deseas? Muy fácil, cuando lo logras o lo alcanzas, lo valoras tanto que lo cuidas y lo estimas.

Dios también quiere que al pelear por lo nuestro, podamos confiar en Él y que también podamos conocerlo más profundamente, y esto solo lo logramos con una vida de oración constante.  Al hacerlo podremos acrecentar nuestra fe para vencer todo gigante que quiera hacernos frente y así poder alcanzar lo que el Señor nos ha prometido.

Siempre que nuestro Padre quiera darnos alguna bendición vamos a tener que luchar por alcanzarla, pues el enemigo no va a dejarnos el camino fácil…recordemos que el vino para robar, matar y destruir.

Amadas hermanas no se cual el la tierra que el Señor te quiere entregar en este año dos mil diecisiete, puede ser, familia, hijos, matrimonio, estudios, trabajo, un auto, un negocio, tu casa propia, tu salud, tu ministerio, tu iglesia. Solo ustedes sabrán cual es esa tierra, pero debes pelear por alcanzarla y conquistarla.

Tal vez se pregunten… ¿cómo hacer para lograrlo? Pues amadas, a la forma que lo han hecho tantos y hombres y mujeres de Dios en la Biblia,  con fe, con oración, con guerra espiritual, con ayuno, también con un muy buen testimonio, trabajando mucho, ahorrando uy no sé, son tantas las maneras, pero a cada una de ustedes el precioso Espíritu Santo les dará las estrategias para poder alcanzar todo lo que Él quiere que alcancen.

Josué 1:11
«Id por todo el campamento y decidle al pueblo que prepare provisiones, porque dentro de tres días cruzará el río Jordán para tomar posesión del territorio que Dios el Señor le da como herencia.»

Hoy hermanas quiero alentarlas a que continúen, que peleen, que no se acobarden, que se paren en la brecha, que activen la fe para creer, que aunque ante los ojos humanos se crea que no se puede, ustedes se determinen a creer, que no importa cómo, pero que el Señor moverá su mano para lograrlo y alcanzarlo, que al terminar este año puedan conquistar y poseer esta amada tierra. No les voy a mentir amadas, pueden encontrar mucha oposición, muchos gigantes, o dificultades, pero más grande que todo eso que se pueda levantar está Nuestro Señor, el Señor de los ejércitos, el poderoso en batalla, nuestro Padre, nuestro Rey, no estamos solas…

Prepárense a vencer!

Dios las bendiga amadas mujeres de Fe.

Con cariño...